efe punto

la temperatura el temperamento

Apartarse una vez más y quedarse dormido. Plácidamente. Abandonado. Conmovido.

Y transitar aquellos territorios que descansan, se extienden, aparecen y ya han desaparecido; que se mecen, explotan, salpican, se crispan, se elevan. La temperatura de tantos paisajes. Su temperamento y el mío.

 

Para calibrar, una vez más, la cantidad de dolor y plenitud; cuánto de cada cabe en una mano y en otra. Qué pesa más.

 

Y como no tengo nada que perder, me pierdo. Porque sólo quien se entrega resucita.

 

         creación e interpretación  Fran Martínez

        iluminación Pedro Fresneda y Raquel Hernández

         técnico en gira  Ángel Sousa

         fotografía  Miguel Vidal y Ángel Sousa

         diseño gráfico  María Roja

         agradecimientos  Teatro Ensalle y NORMAL Espazo de Intervención Cultural